sábado, 5 de junio de 2010

Amistad.

Allí dentro, entre todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor.
Un cristal fino donde te reflejas. Material del que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rallen nunca. Es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes. Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes. Y, aunque se encuentre sentado a tu lado, tú nunca lo ves como la materia física que es. Su esencia oculta entre los pliegues del terciopelo de tu cajita de cristal. A veces lo miras a los ojos. A veces sientes su presencia. Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes.
Es aquello por lo que lo darías TODO


video

No hay comentarios: